Una mirada experta por Iván Reyes. CEO en RT Abogados
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Durante años de ejercicio profesional asesorando a pymes, tanto contratistas como proveedoras de grandes empresas, he observado un error que se repite constantemente y que, en más de una ocasión, ha terminado en conflictos comerciales, juicios e incluso en la quiebra de empresas: la falta de atención a los contratos.
En la mayoría de los casos, las empresas concentran sus esfuerzos en negociar el precio o el objeto del acuerdo, pero dejan en segundo plano aspectos fundamentales que pueden determinar el éxito o fracaso de la relación comercial.
El error más frecuente de las pymes al firmar contratos
Una situación que se repite con frecuencia es que las empresas revisan cuidadosamente los aspectos comerciales del negocio, pero no analizan con la misma profundidad las cláusulas que regulan los derechos y obligaciones de las partes.
Es precisamente en estas cláusulas donde suelen encontrarse los mayores riesgos.
Por ejemplo, es habitual encontrar contratos que otorgan a la empresa mandante facultades amplias para poner término unilateral al acuerdo, limitar indemnizaciones o restringir la capacidad de la pyme para cuestionar determinadas decisiones. Muchas veces estas disposiciones pasan inadvertidas al momento de la firma, pero adquieren gran relevancia cuando surge un conflicto.
Cuando las obligaciones no están equilibradas
La redacción de un contrato no solo define el servicio o producto que se entregará. También establece quién asume los riesgos cuando las cosas no salen según lo planificado.
En la práctica, es frecuente encontrar contratos donde las obligaciones del mandante son mínimas, mientras que la pyme asume responsabilidades amplias y costosas.
Esto ocurre especialmente en contratos de transporte, construcción, abastecimiento y prestación de servicios, donde muchas veces se transfieren riesgos que escapan al control de la empresa contratista.
Por ejemplo, algunas cláusulas obligan a asumir los costos derivados de retrasos atribuibles al mandante, problemas de coordinación de terceros o dificultades operativas que no dependen directamente de quien presta el servicio.
Cláusulas que pueden poner en riesgo una empresa
Existen ciertas disposiciones contractuales que requieren especial atención antes de firmar.
Boletas de garantía
Las boletas de garantía son una herramienta legítima de resguardo para las empresas, pero es importante revisar cuidadosamente las condiciones bajo las cuales pueden hacerse efectivas.
Cuando el contrato no establece claramente las causales de cobro o los mecanismos para cuestionar una ejecución improcedente, la pyme puede quedar en una situación de gran vulnerabilidad financiera.
Pólizas de seguro
Algunas pólizas permiten su ejecución a simple requerimiento, sin mayores exigencias para justificar el cobro.
Por ello, es fundamental analizar previamente las condiciones, limitaciones y procedimientos establecidos en el contrato.
Cláusulas arbitrales
El arbitraje puede ser una herramienta eficiente para resolver conflictos comerciales, pero también puede transformarse en una barrera para empresas que no cuentan con los recursos suficientes para financiar un procedimiento arbitral.
En algunos casos, una pyme que enfrenta dificultades económicas simplemente no puede asumir los costos del arbitraje y termina renunciando a ejercer sus derechos.
Cuando un contrato amenaza la continuidad del negocio
A lo largo de mi experiencia profesional he visto empresas que, tras la ejecución de una boleta de garantía o el cobro de una póliza, enfrentan un impacto financiero tan significativo que pierden acceso al crédito y comprometen seriamente su continuidad operacional.
Lo que inicialmente parecía una excelente oportunidad de negocio termina transformándose en una situación que pone en riesgo la estabilidad de toda la empresa.
Por eso, antes de firmar cualquier contrato relevante, es indispensable comprender completamente sus implicancias jurídicas y comerciales.
Una recomendación desde la experiencia
Un buen negocio puede transformarse en un mal negocio si las condiciones contractuales no son revisadas adecuadamente.
Los contratos son mucho más que una formalidad administrativa. Son el documento que regula los derechos, obligaciones y riesgos de una relación comercial.
Por esta razón, recomiendo que toda pyme que enfrente la firma de contratos de relevancia económica o estratégica cuente con asesoría legal especializada antes de asumir compromisos que podrían afectar su operación futura.
Existe una regla que suele repetirse en los conflictos comerciales: lo que no está en el contrato difícilmente podrá reclamarse después, y lo que sí está escrito será muy difícil desconocerlo.
¿Necesitas asesoría legal?
La revisión de contratos debe ser entendida como una herramienta de prevención y protección empresarial.
Dedicar tiempo a analizar cada cláusula, identificar riesgos y comprender las consecuencias de las obligaciones asumidas puede marcar la diferencia entre una relación comercial exitosa y un conflicto que afecte seriamente la estabilidad de una pyme.
Una adecuada asesoría legal antes de firmar sigue siendo, en muchos casos, la mejor inversión para evitar problemas futuros.
